lunes, 13 de febrero de 2017

RECORTES EN LA EDUCACIÓN COMPENSATORIA (José Manuel Cansino en La Razón el 13/2/2017)

Que el nivel de estudios es un determinante de los ingresos salariales es, no sólo intuitivo, sino también, empíricamente demostrable. Los matices que admite esto último es que no sólo es el nivel de estudios el que determina el salario de cada cual pero, aun así, sigue siendo un determinante fundamental. Más viscoso resulta medir la calidad del nivel de estudios de cada persona y la previsible forma en la que también influye en el nivel de vida de cada cual.



En estos días han coincidido en el tiempo la reedición de las amenazas de la Consejería de Educación andaluza de reducir las plazas en colegios concertados y la publicación del análisis del profesor Manuel Hidalgo de la Universidad Pablo de Olavide, que evidencia el fuerte impacto que la reciente crisis ha tenido en los salarios de los jóvenes andaluces. El comentario que de ambos hechos realizo aquí es enteramente propio y no debe relacionarse con el riguroso al análisis de este excelente profesor.
Hay dos preguntas que me planteo ¿cómo es el gasto per cápita en educación no universitaria en Andalucía? y ¿qué porcentaje de la población muestra un bajo nivel educativo? Si el primero es pequeño, posiblemente el segundo sea alto y ayude a explicar el fuerte deterioro de los ingresos, principalmente de los más jóvenes.
El gasto per cápita educativo en Andalucía está justo en la media nacional si se manejan los datos más recientes del Ministerio de Educación y los demográficos del Instituto Nacional de Estadística. Andalucía gasta algo más de 872 euros por persona en educación no universitaria, lejos de las dos regiones que gozan de un sistema fiscal privilegiado –las provincias vascas y Navarra-. En estos dos casos, el gasto es de casi 1.273 euros y 985, respectivamente. Naturalmente, hay que ver estos datos en perspectiva histórica. Desde luego el gasto educativo en estas dos regiones del norte de España ha estado siempre, sistemáticamente, muy por encima de la media nacional.
Pero si Andalucía gasta tanto como la media nacional, el porcentaje de personas con bajo nivel educativo está muy por encima. El profesor Florentino Felgueroso divulgaba en redes sociales un gráfico que mostraba que el porcentaje de personas entre 24 y 65 años con un bajo nivel educativo en Andalucía era del 50.9, sólo superado por Extremadura (57.5) y con un promedio nacional del 41 %. Como es sabido se trata de las dos regiones con la menor renta per cápita en España; una posición casi tan pertinaz como la que mantienes vascos y navarros a la cabeza del gasto educativo.
El acceso a la Educación sigue siendo el mejor mecanismo de movilidad en el nivel de renta en cualquier parte del mundo pero, particularmente, en las zonas más desfavorecidas. Si a esto le añadimos la exigencia de ser una Educación de calidad, el resultado esperado es mejor aún. A nadie se le ocurriría ir contra centros educativos que han demostrado esa calidad sobre todo si lo han hecho en entornos difíciles. Bueno, a nadie o a casi nadie.
El Colegio Altair de Sevilla es un colegio concertado y de educación diferenciada que consigue que sus alumnos reduzcan la tasa de abandono a sólo el 10 % en una zona donde el promedio está entre el 40 y el 50 %. Una exhaustiva información del periodista Romualdo Maestre ha sacado hace sólo unos días. Si primase el criterio de la excelencia educativa, este colegio debería ser analizado con interés para ver lo que puede replicarse en otros centros.
Sin embargo, en la enseñanza concertada se solapan los argumentos ideológicos y los administrativos que, con frecuencia no van a la par. Es lo que ocurre con la enseñanza diferencia si, además, está impartida por un colegio de inspiración católica. Habrá que ver si el principal asidero que las familias de la zona tienen para conseguir prosperidad para sus hijos sucumbe o no a la discriminación por razón de convicciones religiosas.

Desde luego no sería el único caso en el que se suprimen los recursos educativos donde mayor acción compensadora tienen. El mencionado profesor Felgueroso, en su reciente artículo “Lo que el recorte se llevó: evidencias sobre el Programa de Acompañamiento Escolar” ha señalado que “entre los años 2009 y 2014, el gasto público en educación se recortó en un 16.8%. Los gastos a cargo del Ministerio de Educación se redujeron en un 34.7% y los de las CCAA en un 14.9%. Estos recortes no fueron neutrales. En especial, sólo desde el 2012, la partida (…) dedicada a la educación compensatoria, es decir, aquella destinadas por ejemplo a mejorar las oportunidades educativas de alumnos de entornos socioeconómicos más desfavorecidos se redujeron en más de un 90%.” Esto es lo que hay.

miércoles, 8 de febrero de 2017

DESIGUALDAD Y AUGE POPULISTA (José Manuel Cansino en La Razón el 6/2/2017)

A diferencia de lo que ha ocurrido en el conjunto del mundo, la desigualdad en la distribución de la renta ha aumentado en España tras la denominada ‘Gran Recesión’ de 2008. La principal explicación de esa acentuación de la desigualdad está en la excepcional caída del empleo en nuestra Nación. Así lo concluye José Mestres Domenech, investigador ‘Caixabank research’ en un interesante número (el de enero de 2017) en el que se trata esta cuestión. Para Mestres, entorno al 75 % de la mayor desigualdad en España responde a la caída de los ingresos del trabajo como consecuencia de la destrucción de empleo.



Junto con España pero de manera más acentuada EE.UU. y Alemania también muestran notables deterioros en la medida de la desigualdad. La clave para entender la situación estadounidense según Javier García-Arenas, también investigador de ‘Caixabank research’ está en la acentuada polarización laboral de ese país y el actual empobremiento de las clases medias que entre 1950 y 1980, pudieron acceder a empleos en la industria manufacturera con salarios elevados en relación a su nivel de estudios.
Para el conjunto del mundo la OCDE estima que entre 2008 y 2013, la desigualdad en la distribución de la renta ha disminuido si se tiene en cuenta principal –aunque no sólo- el denominado Índice de Gini. Este índice alcanza el valor 0 en la situación de equidistribución y 1 (o 100) en el caso extremo de que una única persona acapara el total de la renta de un país. La reducción en los niveles de desigualdad ha venido de la mano del crecimiento de tres principales economías emergentes muy pobladas; China, India e Indonesia.
Lo que también se pregunta el informe del Departamento de análisis de la entidad financiera catalana con domicilio social en Madrid, es la relación entre la desigualdad en la distribución de la renta y el auge político de los populismos si bien con el foco puesto –llamativamente- sólo en los etiquetados como populismos ‘de derechas’ inexistentes, por otra parte, en España en el día de hoy.
El análisis de Javier García-Arenas permite conocer un resumen de los resultados disponibles ofrecidos por las publicaciones científicas. Estos resultados sólo analizan la relación entre desigualdad y auge populista (que el autor atribuye al Partido Republicano) en EE.UU. La conclusión es que existe una evidencia estadística aunque no muy robusta entre los estados más expuestos a la competencia con China frente a los que no lo están. El análisis lo realizaron los economistas David Autor, David Dorn, Gordon Hanson y Kaveh Majlesi. Un estudio reciente demostró que entre 1999 y 2011 EEUU perdió 1.98 millones de empleos como consecuencia de la competencia comercial con China. De ellos 985.000 correspondieron a la industria manufacturera sobre la que se había construido la clase media norteamericana.
Sin embargo y cuando se analizan otros países aunque siempre con el foco puesto en los populismos “de derechas”, las variables económicas no juegan un papel protagonista en la explicación de este auge electoral. Por ejemplo, los economistas alemanes Manuel Funke, Moritz Schularick y Christoph Trebesch encuentran que el apoyo electoral a estas opciones –entre las que supongo incluyen a la AfD- aumentó un 30 % tras las crisis financieras ocurridas entre 1870 y 2014.
Finalmente, otros investigadores subrayan que frente a las variables económicas, los factores culturales son igualmente importantes a la hora de explicar la irrupción electoral de los partidos que etiquetan de esa manera tan apresurada. Por ejemplo, Ronald Inglehart y Pippa Norris mostraron que las variables culturales mostraban mejor el auge de estas opciones políticas. Esas variables culturales respondían a la preferencia de una parte significativa del electorado europeo a preservar su identidad cultural frente a un cambio de la misma fruto de una inmigración masiva. En este mismo sentido el profesor Eric Kaufmann ha indicado que los partidarios del ‘Brexit’ estaban mucho más preocupados por la inmigración que por la desigualdad. Probablemente, un estudio similar para el incipiente ‘Frexit’ podría dar resultados similares.

En esta tema sin embargo, hay dos cuestiones que el científico no debe dejar de señalar. Por ejemplo, no es riguroso no prestar la misma atención a los movimientos populistas enraizados en la izquierda radical. En este sentido, sería tan pertinente analizar el Brexit como el fallido Grexit sobre la base de que las motivaciones políticas en el primero y en el segundo caso eran diferentes. La segunda cuestión es la rapidez con la que se reparten las etiquetas de populistas a partidos que tienen una ideología muy transversal frente a los esquemas tradicionales derecha/izquierda, conservadores/liberales, provida/proaborto. Naturalmente esto complica los análisis y quizás por eso escasean.

martes, 7 de febrero de 2017

DE LA CORRESPONSABILIDAD A LA ARMONIZACIÓN FISCAL (José Manuel Cansino en La Razón el 30/1=2017)


En la reciente Conferencia de Presidentes Autonómicos la presidenta andaluza ha invocado la necesidad de una armonización fiscal que homogeneice la carga fiscal de los españoles. Con independencia del peculiar y frágil soporte legal de este foro, no debe pasarse sin un análisis detenido la –a mi juicio- sensata demanda de la Señora Díaz.



Para que nadie se llame a engaño me cuento entre los españoles que piensan que el desarrollo del Título VIII de la Constitución vigente no sólo no ha resuelto las demandas de los nacionalistas sino que, muy al contrario, las ha acentuado hasta llevarnos donde nos encontramos; una impugnación creciente de la soberanía nacional que reside en el conjunto de los españoles. Yo no dudo de la buena fe de los legisladores constituyentes, sólo me limito a constatar que la “natural”insatisfacción de las demandas nacionalistas nos han llevado a una situación insoportable de la que los modelos de financiación autonómica no escapan.
Para que la presidenta andaluza reivindique la ‘armonización’ es necesario entender cómo y cuándo se ha llegado a una situación fiscal que es dispar según donde resida el contribuyente. Sin duda, el diferente trato fiscal más visible es el que exhibe el gravamen de las herencias –sin tributación en unas regiones y duramente gravadas en otras como en Andalucía-. Pero no es el único.
El origen del proceso que ahora pide revertir la presidenta andaluza es lo que los hacendistas llaman ‘cesión de la capacidad normativa’ en materia de impuestos a las comunidades autónomas. Esto es, hay que recordar el momento en el que se pasa de ceder únicamente a las regiones la competencia para gestionar un impuesto que es igual para todos los españoles a poder introducir modificaciones en el mismo. Cuando se hace esto último (se cede la capacidad normativa), los impuestos pueden llegar a ser tan diferentes como ocurre con el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (esencialmente gravamen sobre las herencias) o sólo un poco diferentes como ocurre con el IRPF. La clave está en si la cesión de la capacidad normativa es más o menos amplia.
Aunque con algunos precedentes, el momento clave de la cesión de la capacidad normativa de impuestos claves en nuestro sistema tributario fue el 15 de julio 2009, fecha en la que así lo acuerda el Consejo de Política Fiscal y Financiera dando luego origen a la Ley 22/2009 de 18 de Diciembre impulsada por el gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Recuérdese que es un año cercano a la reforma de muchos estatutos de autonomía, entre ellos el de Andalucía ¿Quién voto a favor de este acuerdo que abría la puerta al diferente trato fiscal entre españoles aparte del que ya se otorgaba a los residentes en Navarra y las tres provincias vascas?
Las Comunidades Autónomas que dieron su apoyo al acuerdo de reforma fueron Andalucía, Aragón, Asturias, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura y la Ciudad Autónoma de Ceuta. Las abstenciones correspondieron a las Comunidades Autónomas de Castilla y León, Galicia, Madrid, Murcia, La Rioja, Comunidad Valenciana y a la Ciudad Autónoma de Melilla. Que nadie se llame a engaño, los impuestos para los que no se cedió tal capacidad fueron aquellos sujetos a armonización por parte de la Unión Europea. De no haber sido así, probablemente también se hubieran cedido en todo o en parte.
Por tanto, el gobierno andaluz, entre otros, respaldó con su voto, un sistema de financiación que ahora cuestiona por el resultado (completamente previsible) al que ha conducido. Tan previsible como que la Ley 22/2009, de 18 de diciembre, a la que dio origen anunciaba que “Los principios de autonomía (…) se refuerzan en este nuevo sistema (…) mediante el incremento de las competencias normativas de éstas de cara a que tengan una mayor capacidad para decidir la composición y el volumen de ingresos de que disponen”.
De ese acuerdo y de forma resumida, nació el respaldo legal para que las Comunidades Autónomas asumieran importantes competencias normativas en el IRPF (por ejemplo, el importe del mínimo personal y familiar, la escala autonómica aplicable a la base liquidable general y deducciones varias). Otro tanto ocurrió con el Impuesto sobre el Patrimonio en el que las regiones asumieron competencias sobre mínimo exento, tipo de gravamen y deducciones y bonificaciones de la cuota. Por supuesto también se hizo lo propio con el ahora tan cuestionado Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (herencias para la mayoría de contribuyentes afectados). De esta forma y a partir de 2010 las Comunidades Autónomas asumieron competencias en las reducciones de la base imponible, la tarifa del impuesto, las cuantías y coeficientes del patrimonio preexistente y también sobre deducciones y bonificaciones de la cuota. La lista aún alcanza al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, a los tributos sobre el juego y al luego desaparecido a instancias de la Unión Europea, Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte.
Cuando se pierde el sentimiento de pertenencia a la misma Nación y se socava la soberanía de la sociedad española, cualquier acto conjunto –hasta pagar a escote el aperitivo- se torna difícil. La cesión de la capacidad normativa de 2009 siguió el equivocado modelo de pensar que ceder a las demandas descentralizadoras apaciguaría la presión secesionista aunque licuándola en el “café para todos” que mal inspiró el desarrollo del Título VIII de la Constitución.


martes, 24 de enero de 2017

EL ÚLTIMO DE LA FILA PONE EL PRECIO DE LA LUZ (José Manuel Cansino en La Razón el 23 de enero de 2017)


En Andalucía existen siete centrales de ciclo combinado para generación eléctrica. Cuentan con una potencia instalada de 5.972 Megavatios (apenas el 0.5 % de la potencia instalada en España), y pueden estar muy tranquilas. Probablemente no sufran ningún escachre ni apedreen sus instalaciones los consumidores enfadados por la pregonada subida de la factura de la luz. El sistema eléctrico es demasiado complejo para que el español medio –ese que se remanga diariamente la camisa y se echa familia y Patria a la espalda- sepa que el ministro de industria las ha señalado indirectamente como actoras principales de la subida.


(Central térmica Bahía de Algeciras)


Es una verdad parcial y, al mismo tiempo, es una explicación política de urgencia que pretende identificar a un culpable sin rostro –el elevado precio del gas- sobre el que se viertan las iras de los que pagan y también de los que buscan rédito político de cualquier cosa. Efectivamente, el mayor precio del gas natural es responsable de parte de la subida del precio de la luz, que ha llegado a sobrepasar en algún momento los 95 euros por Megavatio/hora cuando la ‘paz del mercado’ se alcanza con cuarenta euros. Los precios se fijan para cada una de las 24 horas del día y lo establece el último de la fila. Pero ¿quién es el último de la fila?
La lonja de la electricidad o mercado mayorista funciona con una particularidad que la diferencia mucho de las lonjas de pescado. Hay un orden en la fila para vender electricidad y ese orden se establece por tecnología de producción. Es un orden creciente en precio de manera que el último que consigue vender es el que fija el precio que sirve tanto para ‘su’ electricidad como para todas las cantidades que se ofrecieron antes a precios más bajos. De esta forma, el que acepta entrar a precio cero sabe que el precio real que ingresará nunca será nulo porque vendrá determinado por la última de las tecnologías que entren en función de la demanda que exista. Como las últimas no entrarán a precio cero, tampoco las primeras acabarán recibiendo un precio nulo.
Primero entran las que ofrecen su electricidad a un aparente precio cero o muy reducido. El adjetivo ‘aparente’ es muy importante pero no es momento de detenernos en ello. Las empresas que venden su electricidad a precio cero son las que utilizan energías renovables porque la ley –en aras de su fomento- les otorgó (no sólo en España) prioridad de vertido. Luego entran las centrales nucleares a vender su electricidad (lo hacen en segundo lugar porque así se garantizan una venta segura ya que sus reactores no pueden dejar de funcionar salvo que se programe su parada). Luego lo hacen las centrales térmicas que utilizan carbón, estas lo hacen con un precio más elevado. Finalmente (con un pequeño matiz para las centrales hidráulicas de bombeo), entra el último de la fila que se llaman centrales de ciclo combinado y utilizan el gas natural como parte de su combustible. Ahí está el gas al que el Ministro apuntaba como el responsable de la subida de la factura pues el precio de este combustible desde marzo del año pasado ha subido extraordinariamente. Para ser exactos, el precio del gas ha pasado de los 1.959 dólares por ‘British Termal Unit’ a los 3.202 en Enero de 2017.
Las Centrales de Ciclo Combinado se multiplicaron en España entre 2002 y 2011 principalmente. Implicaron inversiones millonarias que no se ejecutaron con espíritu caritativo sino de lógico beneficio. Estaban pensadas como “mecanismo de cierre del sistema eléctrico”. Entraban en producción las últimas y sólo cuando la demanda se disparaba por frio o por calor. Su tecnología le permitía, como a los coches, pasar de 0 a 100 en muy poco tiempo para evitar que se produjesen apagones. El ‘boom’ de las energías renovables dio al traste con esas expectativas de beneficio ya que las renovables entraban antes, y lo hacían con una mayor cantidad año a año de manera que la entrada en producción de ciclos combinados apenas era necesaria. Sin producción no había ingresos y el nivel de enfado de sus propietarios se disparaba si no fuese porque, en muchos casos, eran los mismos propietarios de los parques eólicos. Véase el caso de Iberdrola.
Sin embargo y de pronto coinciden tres circunstancias que añadir al mayor precio del gas natural. La primera y más evidente la ola de frio no sólo en España –esto es importante- sino también en centro Europa. La segunda es que la capacidad de intercambio de energía eléctrica entre España y Francia a través de los Pirineos se ha multiplicado desde octubre de 2015 cuando entró en operación el interconector entre los dos países que permitía pasar de intercambiar 1.400 a 2.800 Megavatios. Esto supone que España puede comprar más electricidad en Francia pero también Francia puede comprar más electricidad en España. La tercera circunstancia es que siete centrales nucleares francesas están en parada suponiendo que una tercera parte de sus reactores nucleares están sin funcionar en un país en el que el 78 % de la electricidad es nuclear y están pasando más frio que nosotros. De hecho Francia se ha abastecido no sólo de España, también de Bélgica, Luxemburgo y Alemania, por ejemplo. Más frío, más demanda (interior y exterior) y –ahora sí- un precio más caro del gas explican por qué el precio de la luz –ese que pone el último de la fila en entrar en el mercado- va a subir.
Con todo, demasiado complejo como para que los ciudadanos decidan apedrear a las plantas de ciclo combinado que, a fin de cuentas, son la barrera última frente a los apagones y las sufridoras de la subida del precio del gas.


martes, 17 de enero de 2017

UN LITRO DE AGUA, 500 DE GASOLINA (José Manuel Cansino en La Razón el 16 de Enero de 2017)


El proyecto Aurora es la denominación llamativa que sus impulsores han dado al desarrollo de una Unidad Móvil Autónoma de Generación de Energía Renovable. En él participan las empresas Sacyr S. A., Kemtecnia S. L., Ariema S. L. y el liderazgo investigador lo despliega el profesor José Manuel Andújar Márquez de la Universidad de Huelva (UHU). Del interés del proyecto da buena cuenta la financiación pública que ha conseguido; casi dos millones de euros, pero también las presentaciones que están haciendo en aquellos países con unas necesidades energéticas muy altas y una geografía compleja que dificulta la instalación de centrales eléctricas convencionales, incluso aquellas que usan energías renovables. Particular interés ha mostrado Indonesia; una de las grandes potencias asiáticas que cuenta con unas 17.000 islas que necesitan ser abastecidas de energía.



El proyecto permitirá comercializar, cuando la tecnología esté del todo madura a nivel de mercado, unidades generadoras portátiles de energía que utilizan el hidrógeno como fuente primaria de energía para generar electricidad. Indonesia tiene reservas de gas natural de las que puede extraer el hidrógeno necesario. Actualmente el 48 % del hidrógeno se obtiene a partir del gas natural, el 30 % del petróleo, el 18 % del carbón y el 4 % por electrolisis.
Según la propia Universidad de Huelva divulga, el hidrógeno generado se almacena en la Unidad Móvil Autónoma de Generación para producir posteriormente energía eléctrica limpia mediante una pila de combustible, ya que el único residuo es vapor de agua. Naturalmente, para ello han tenido que trabajar primero en resolver eficientemente el problema del almacenamiento del hidrógeno. En no pocas ocasiones hemos insistido desde estas páginas que uno de los grandes desafíos que tiene la energía eléctrica es resolver el problema del almacenamiento pues, hasta ahora, la mayor parte de la electricidad generada tiene que consumirse de manera instantánea. El almacenamiento del hidrógeno es parte de la solución de la ecuación del almacenamiento.
Para resolver el problema del almacenamiento del hidrógeno el equipo de la UHU desarrolló el proyecto ENERGENOS: Almacenamiento y disponibilidad de energía en base al hidrógeno. También en este proyecto contó como socio empresarial a Kemtecnia S. L., en esta ocasión junto a Hidrógena Desarrollos Energéticos S. L. y el Centro de Tecnología del Silicio Solar (CENTESIL). El proyecto contó con casi un millón de euros de financiación pública. También llevó a cabo el proyecto de “Construcción de una pila de combustible modular: instrumentación y control, monitorización online”. Todo bajo el impulso y liderazgo del profesor José Manuel Andújar. El resultado ha sido una pila –que es parte de la unidad de generación portátil- que funciona cuando no hay recurso renovable (principalmente sol y/o viento). La unidad de generación Aurora está previsto comercializarla en diferentes potencias, la del prototipo desarrollado por la UHU es de 30 kw. Una de las características fundamentales de Aurora –resalta la propia universidad andaluza- es que va alojada entera en dos contenedores estándar, con lo cual puede ser transportada a cualquier parte del mundo. En Indonesia parece que lo tienen claro. Además esta característica permite un despliegue muy rápido ante situaciones de catástrofes naturales. Aurora dispone además de un brazo robótico que se programa en la UHU, y que permite un despliegue casi automático del sistema completo; sólo se necesita un operario. No en balde, este científico es también experto en la utilización de drones.

En mitad de un repunte del precio del petróleo como el que se observa desde hace un año, siempre vuelve a emerger el debate de la cuestión energética como asunto principal con implicaciones en el uso de recursos escasos, cambio climático y desarrollo económico. Parte de la solución pasa por un modelo de generación descentralizada como el que ofrece el proyecto Aurora pero, desde la perspectiva de la producción masiva de energía eléctrica en grandes plantas, la energía de fusión nuclear sigue siendo para mucho, el Dorado. También para el profesor Andújar que de manera muy ilustrativa explicaba al periodista Enrique Morán que “cuando la nuclear de fusión sea una realidad, un litro de agua de mar equivaldrá a 500 de gasolina”.

UN 2017 CON PRECIOS MÁS ALTOS (José Manuel Cansino en La Razón el 9 de Enero de 2017)


Recuerda el catedrático de Macroeconomía de la Universidad de Harvard, Gregory Mankiw que, el plural de ‘anécdota’ es “datos”. Las afirmaciones estadísticas son de esta naturaleza y un ejemplo es el que acaba de ofrecer el indicador de confianza de los consumidores que elabora el Centro de Investigaciones Sociológicas español. En diciembre, por primera vez en el año pasado, la mayoría de españoles se mostraron optimistas respecto a la evolución de nuestra economía. Un dato demasiado placentero para no ser visto en perspectiva. Por ejemplo, el subidón de optimismo se desinfla rápidamente cuando se comprueba que, aun siendo bueno, no supera el optimismo que ya se mostraba en 2015.



No todo es, sin embargo, alegría. Entre los consumidores españoles sube el miedo a la inflación y esto debe también ser puesto en perspectiva más allá de constatar que el IPC subió en 2016 un 1,5 %; una tasa ciertamente alta para lo que estábamos acostumbrados en estos años de “Gran recesión”. Así pues, hay que poner igualmente el dato en perspectiva, indagar en las causas que están empujando los precios al alza y, ¡atención!, ver qué consecuencias puede tener en los tipos de interés si el Banco Central Europeo –BCE- revisa sus prácticas expansivas.
La Estadística descansa en “la sabiduría de las masas”, término acuñado en 1906 por el célebre estadístico Francis Galton. La idea básica de esta sabiduría (“wisdom of the crowds”) es que, a título individual, nadie (ni los expertos) acierta con sus predicciones. Pero comportados como un todo, la predicción única de una multitud es mucho más precisa.
Los más se aligeran en culpar de esta subida de precios a la escalada del precio del petróleo, algo contra lo que había “apostado” quien esto suscribe. Ya veremos quién lleva razón. De momento voy perdiendo. Entre Febrero del año pasado y enero de 2017, el precio del barril de petróleo Brent ha subido casi un 94 % hasta situarse por encima de los 50 euros por barril. Este precio es un precio crítico porque por encima del mismo vuelve a ser rentable la extracción de petróleo por el sistema de “fracking” o fractura hidráulica. Así las cosas, la subida del precio del crudo es suficientemente importante para explicar por sí misma buena parte del repunte inflacionista. No obstante, hay otro dato más sólo.
Me refiero a la información que ofrece el Índice de gestores de compras o PMI en su acrónimo inglés (“Purchasing Managers' Index”). Es un índice del tipo que los economistas llamamos “adelantado” porque ofrece pistas solventes de lo que se avecina.  El índice PMI se obtiene a partir de las respuestas a unos cuestionarios que elabora la empresa Markit Economics y que se remiten mensualmente a los profesionales de compras y a los ejecutivos de empresas de los sectores manufacturero y servicios. Para España y el mes de Diciembre que acabamos de doblar, los responsables de compras entrevistados anticipan un crecimiento económico superior al 4 %; una tasa casi vertiginosa. De este dato hay que inferir que se espera un notable crecimiento de la demanda que está impulsando a los precios al alza y que, por tanto, la inflación no está sólo repuntando por el petróleo. La subida de precios parece ser consistente y no coyuntural.
De aquí vendría la última cuestión a plantearse ¿Seguirá el BCE con su política monetaria expansiva que mantiene el Euribor a un año en un valor negativo del – 0.08 %? Téngase en cuenta que desde 2013, el Euribor a un año no supera el 0,5 %. Hasta ahora, ni la Reserva Federal Norteamericana ni el BCE se habían atrevido a poner fin a la política de dinero barato y masivo. En el fondo ocurre lo que en una burbuja financiera, aunque se diagnostique (y esto ya es difícil), es muy difícil arbitrar medidas para que se deshinche sin que explote. Pero con una subida de los precios que puede ir camino del 2 % en 2017, la política de mantener el Euribor en valores negativos o próximos a cero parece que tiene los días contados. Máxime si se tiene en cuenta que las familias españolas se han desapalancado en estos años y que las empresas sólo comienzan a tomar posiciones de endeudamiento con los pies muy en la tierra.
Con todo, parece que se inaugura un 2017 con precios venidos a más y una política monetaria expansiva venida a menos.


sábado, 7 de enero de 2017

LOS MAESTROS QUE FIRMAN CONTRATOS DE POR VIDA (José Manuel Cansino en La Razón el 2 de enero de 2017)

En cinco segundos de tiempo histórico los líderes de opinión –particularmente de los muy jóvenes- han dejado de ser no ya los influyentes periodistas (hacía años de la desconexión entre los jóvenes y los mass media), ni tan siquiera las estrellas de la canción o del deporte. Los líderes de opinión o “influencers” hablan a través de youtube lanzando vídeos epidérmicos que enganchan –aún más- a los preadolescentes y adolescentes a sus teléfonos móviles extralargos.



A veces, algunas veces como decía la canción de María Oztíz (lo sé, lo sé, soy muy mayor), digo que a veces un mensaje sensato se cuela en redes y llega a quema ropa contra los jóvenes de entre 12 y 16 años que son los que cursan la Enseñanza Secundaria Obligatoria en España. En este caso se llama Pablo Poó Gallardo y es un profesor sevillano de cuyo discurso subrayo algunos mensajes que pueden extrapolarse a la misma enseñanza universitaria.
El profesor sin apenas aviso suelta que “La vida no te hace recuperaciones”. Reflexiona preguntándole a sus alumnos si no estudias ¿qué? Pues una recuperación, y luego otra. Y si no se puede, se hace una adaptación. Bien, pues una de las consecuencias de la reforma del espacio europeo de educación superior o Plan Bolonia es que se ha bacherizado la enseñanza universidad hasta malbaratar la idea de evaluación continua. A falta de recursos para crear grupos pequeños de alumnos, la evaluación continua se ha corrompido en forma de pequeños controlitos que se le hacen a los estudiantes cada pocos temas. Controlitos que permiten eliminar materia de unas asignaturas que ya de por sí son pequeñas (cuatrimestrales). Controlitos con los que se evalúan a jóvenes que en unos años se enfrentarán a unas oposiciones de notaría, judicatura o ingenieros del Estado, o tendrán que dedicar días con sus noches a presentar proyectos de los que depende la viabilidad de su empresa ¿cuál es el adiestramiento que han aprendido estos alumnos en la Universidad para enfrentarse a semejantes desafíos profesionales?
El protagonista del vídeo señala que el problema no es de capacidad; es de esfuerzo. Esfuerzo también de algunos profesores –también universitarios- que manejan impúdicamente el whatsap en clase con la misma habilidad que los alumnos. Cuando salgáis de aquí –sostiene- la vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas. Aunque parezca mentira, en las mentes abiertas en más difícil entrar a manipular. Hay una vida maravillosa, afirma, más allá de vivir de la prestación por desempleo y las cuatro chapuzas, pero sólo se gana con el esfuerzo que hay que demostrar desde que se es adolescente. Hay que hacerlo por propia autoestima.
Sobre la importancia de las calificaciones (y lo hace en una región en la que costó Dios y ayuda volver a las calificaciones numéricas)- advierte a sus alumnos que si no obtienen la nota mínima no van a dar pena a nadie, quedan fuera y ya está. Te comes con patatas el título de la ESO, dice.
¿Pensáis que si solicitáis una beca fuera de plazo la van a aceptar? ¿Qué pasa con la autorización de las excursiones? A veces se entregan en la misma puerta del autobús. De cada frase larga hay tres palabras que no entendemos. Cuando firméis un contrato estampareis vuestra firma sobre algún documento que puede ser abusivo sin darse cuenta absolutamente.
El video es una motivación provocadora para que, a vuelta de vacaciones, sus alumnos remonten las malas notas de la primera evaluación. Lo más descorazonador es que dispone de poco tiempo porque si llega a junio con una bajo porcentaje de aprobados recibirá la visita del inspector de la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía. No es ninguna exageración. A pocos meses de la ratificación de los malos resultados arrojados por el informe PISA, en Andalucía, en lugar de afanarnos en indagar qué hacen los profesores y gestores educativos de las regiones mejor posicionadas, sólo nos importa el color político de quien allí gobierne. En otras regiones el comportamiento no es muy diferente. Lo más eficaz es mandar al inspector para que ejerza una “presión suave” sobre el director del centro sobre aquellos docentes que se empeñan en calificar con arreglo a los resultados. Efectivamente, lo importante es acunar a los chavales en notas maquilladas que ya la clase dirigente, me refiero a la política, se ocupa de matricular a sus hijos en centros elitistas y bilingües. Y cuando hablo de bilingües me refiero a centros donde no se tienen que fotocopiar de tapadillo los libros de trabajo para poder continuar con la incipiente enseñanza en inglés.

El maestro siempre tuvo en España y en otros muchos países serios, una consideración social extraordinaria. Aún hoy me lo recuerdan quienes fueron alumnos de mis abuelos maternos. En el vídeo se puede encontrar una magnífica explicación para tan alta consideración social. Aparece cuando avisa de que los que quieren que seáis felices desde los 12 a los 16, les importan muy poco lo que os ocurra después. Sin embargo yo, dice el maestro, “Yo he firmado con vosotros un contrato de por vida”.