martes, 17 de enero de 2017

UN LITRO DE AGUA, 500 DE GASOLINA (José Manuel Cansino en La Razón el 16 de Enero de 2017)


El proyecto Aurora es la denominación llamativa que sus impulsores han dado al desarrollo de una Unidad Móvil Autónoma de Generación de Energía Renovable. En él participan las empresas Sacyr S. A., Kemtecnia S. L., Ariema S. L. y el liderazgo investigador lo despliega el profesor José Manuel Andújar Márquez de la Universidad de Huelva (UHU). Del interés del proyecto da buena cuenta la financiación pública que ha conseguido; casi dos millones de euros, pero también las presentaciones que están haciendo en aquellos países con unas necesidades energéticas muy altas y una geografía compleja que dificulta la instalación de centrales eléctricas convencionales, incluso aquellas que usan energías renovables. Particular interés ha mostrado Indonesia; una de las grandes potencias asiáticas que cuenta con unas 17.000 islas que necesitan ser abastecidas de energía.



El proyecto permitirá comercializar, cuando la tecnología esté del todo madura a nivel de mercado, unidades generadoras portátiles de energía que utilizan el hidrógeno como fuente primaria de energía para generar electricidad. Indonesia tiene reservas de gas natural de las que puede extraer el hidrógeno necesario. Actualmente el 48 % del hidrógeno se obtiene a partir del gas natural, el 30 % del petróleo, el 18 % del carbón y el 4 % por electrolisis.
Según la propia Universidad de Huelva divulga, el hidrógeno generado se almacena en la Unidad Móvil Autónoma de Generación para producir posteriormente energía eléctrica limpia mediante una pila de combustible, ya que el único residuo es vapor de agua. Naturalmente, para ello han tenido que trabajar primero en resolver eficientemente el problema del almacenamiento del hidrógeno. En no pocas ocasiones hemos insistido desde estas páginas que uno de los grandes desafíos que tiene la energía eléctrica es resolver el problema del almacenamiento pues, hasta ahora, la mayor parte de la electricidad generada tiene que consumirse de manera instantánea. El almacenamiento del hidrógeno es parte de la solución de la ecuación del almacenamiento.
Para resolver el problema del almacenamiento del hidrógeno el equipo de la UHU desarrolló el proyecto ENERGENOS: Almacenamiento y disponibilidad de energía en base al hidrógeno. También en este proyecto contó como socio empresarial a Kemtecnia S. L., en esta ocasión junto a Hidrógena Desarrollos Energéticos S. L. y el Centro de Tecnología del Silicio Solar (CENTESIL). El proyecto contó con casi un millón de euros de financiación pública. También llevó a cabo el proyecto de “Construcción de una pila de combustible modular: instrumentación y control, monitorización online”. Todo bajo el impulso y liderazgo del profesor José Manuel Andújar. El resultado ha sido una pila –que es parte de la unidad de generación portátil- que funciona cuando no hay recurso renovable (principalmente sol y/o viento). La unidad de generación Aurora está previsto comercializarla en diferentes potencias, la del prototipo desarrollado por la UHU es de 30 kw. Una de las características fundamentales de Aurora –resalta la propia universidad andaluza- es que va alojada entera en dos contenedores estándar, con lo cual puede ser transportada a cualquier parte del mundo. En Indonesia parece que lo tienen claro. Además esta característica permite un despliegue muy rápido ante situaciones de catástrofes naturales. Aurora dispone además de un brazo robótico que se programa en la UHU, y que permite un despliegue casi automático del sistema completo; sólo se necesita un operario. No en balde, este científico es también experto en la utilización de drones.

En mitad de un repunte del precio del petróleo como el que se observa desde hace un año, siempre vuelve a emerger el debate de la cuestión energética como asunto principal con implicaciones en el uso de recursos escasos, cambio climático y desarrollo económico. Parte de la solución pasa por un modelo de generación descentralizada como el que ofrece el proyecto Aurora pero, desde la perspectiva de la producción masiva de energía eléctrica en grandes plantas, la energía de fusión nuclear sigue siendo para mucho, el Dorado. También para el profesor Andújar que de manera muy ilustrativa explicaba al periodista Enrique Morán que “cuando la nuclear de fusión sea una realidad, un litro de agua de mar equivaldrá a 500 de gasolina”.

UN 2017 CON PRECIOS MÁS ALTOS (José Manuel Cansino en La Razón el 9 de Enero de 2017)


Recuerda el catedrático de Macroeconomía de la Universidad de Harvard, Gregory Mankiw que, el plural de ‘anécdota’ es “datos”. Las afirmaciones estadísticas son de esta naturaleza y un ejemplo es el que acaba de ofrecer el indicador de confianza de los consumidores que elabora el Centro de Investigaciones Sociológicas español. En diciembre, por primera vez en el año pasado, la mayoría de españoles se mostraron optimistas respecto a la evolución de nuestra economía. Un dato demasiado placentero para no ser visto en perspectiva. Por ejemplo, el subidón de optimismo se desinfla rápidamente cuando se comprueba que, aun siendo bueno, no supera el optimismo que ya se mostraba en 2015.



No todo es, sin embargo, alegría. Entre los consumidores españoles sube el miedo a la inflación y esto debe también ser puesto en perspectiva más allá de constatar que el IPC subió en 2016 un 1,5 %; una tasa ciertamente alta para lo que estábamos acostumbrados en estos años de “Gran recesión”. Así pues, hay que poner igualmente el dato en perspectiva, indagar en las causas que están empujando los precios al alza y, ¡atención!, ver qué consecuencias puede tener en los tipos de interés si el Banco Central Europeo –BCE- revisa sus prácticas expansivas.
La Estadística descansa en “la sabiduría de las masas”, término acuñado en 1906 por el célebre estadístico Francis Galton. La idea básica de esta sabiduría (“wisdom of the crowds”) es que, a título individual, nadie (ni los expertos) acierta con sus predicciones. Pero comportados como un todo, la predicción única de una multitud es mucho más precisa.
Los más se aligeran en culpar de esta subida de precios a la escalada del precio del petróleo, algo contra lo que había “apostado” quien esto suscribe. Ya veremos quién lleva razón. De momento voy perdiendo. Entre Febrero del año pasado y enero de 2017, el precio del barril de petróleo Brent ha subido casi un 94 % hasta situarse por encima de los 50 euros por barril. Este precio es un precio crítico porque por encima del mismo vuelve a ser rentable la extracción de petróleo por el sistema de “fracking” o fractura hidráulica. Así las cosas, la subida del precio del crudo es suficientemente importante para explicar por sí misma buena parte del repunte inflacionista. No obstante, hay otro dato más sólo.
Me refiero a la información que ofrece el Índice de gestores de compras o PMI en su acrónimo inglés (“Purchasing Managers' Index”). Es un índice del tipo que los economistas llamamos “adelantado” porque ofrece pistas solventes de lo que se avecina.  El índice PMI se obtiene a partir de las respuestas a unos cuestionarios que elabora la empresa Markit Economics y que se remiten mensualmente a los profesionales de compras y a los ejecutivos de empresas de los sectores manufacturero y servicios. Para España y el mes de Diciembre que acabamos de doblar, los responsables de compras entrevistados anticipan un crecimiento económico superior al 4 %; una tasa casi vertiginosa. De este dato hay que inferir que se espera un notable crecimiento de la demanda que está impulsando a los precios al alza y que, por tanto, la inflación no está sólo repuntando por el petróleo. La subida de precios parece ser consistente y no coyuntural.
De aquí vendría la última cuestión a plantearse ¿Seguirá el BCE con su política monetaria expansiva que mantiene el Euribor a un año en un valor negativo del – 0.08 %? Téngase en cuenta que desde 2013, el Euribor a un año no supera el 0,5 %. Hasta ahora, ni la Reserva Federal Norteamericana ni el BCE se habían atrevido a poner fin a la política de dinero barato y masivo. En el fondo ocurre lo que en una burbuja financiera, aunque se diagnostique (y esto ya es difícil), es muy difícil arbitrar medidas para que se deshinche sin que explote. Pero con una subida de los precios que puede ir camino del 2 % en 2017, la política de mantener el Euribor en valores negativos o próximos a cero parece que tiene los días contados. Máxime si se tiene en cuenta que las familias españolas se han desapalancado en estos años y que las empresas sólo comienzan a tomar posiciones de endeudamiento con los pies muy en la tierra.
Con todo, parece que se inaugura un 2017 con precios venidos a más y una política monetaria expansiva venida a menos.


sábado, 7 de enero de 2017

LOS MAESTROS QUE FIRMAN CONTRATOS DE POR VIDA (José Manuel Cansino en La Razón el 2 de enero de 2017)

En cinco segundos de tiempo histórico los líderes de opinión –particularmente de los muy jóvenes- han dejado de ser no ya los influyentes periodistas (hacía años de la desconexión entre los jóvenes y los mass media), ni tan siquiera las estrellas de la canción o del deporte. Los líderes de opinión o “influencers” hablan a través de youtube lanzando vídeos epidérmicos que enganchan –aún más- a los preadolescentes y adolescentes a sus teléfonos móviles extralargos.



A veces, algunas veces como decía la canción de María Oztíz (lo sé, lo sé, soy muy mayor), digo que a veces un mensaje sensato se cuela en redes y llega a quema ropa contra los jóvenes de entre 12 y 16 años que son los que cursan la Enseñanza Secundaria Obligatoria en España. En este caso se llama Pablo Poó Gallardo y es un profesor sevillano de cuyo discurso subrayo algunos mensajes que pueden extrapolarse a la misma enseñanza universitaria.
El profesor sin apenas aviso suelta que “La vida no te hace recuperaciones”. Reflexiona preguntándole a sus alumnos si no estudias ¿qué? Pues una recuperación, y luego otra. Y si no se puede, se hace una adaptación. Bien, pues una de las consecuencias de la reforma del espacio europeo de educación superior o Plan Bolonia es que se ha bacherizado la enseñanza universidad hasta malbaratar la idea de evaluación continua. A falta de recursos para crear grupos pequeños de alumnos, la evaluación continua se ha corrompido en forma de pequeños controlitos que se le hacen a los estudiantes cada pocos temas. Controlitos que permiten eliminar materia de unas asignaturas que ya de por sí son pequeñas (cuatrimestrales). Controlitos con los que se evalúan a jóvenes que en unos años se enfrentarán a unas oposiciones de notaría, judicatura o ingenieros del Estado, o tendrán que dedicar días con sus noches a presentar proyectos de los que depende la viabilidad de su empresa ¿cuál es el adiestramiento que han aprendido estos alumnos en la Universidad para enfrentarse a semejantes desafíos profesionales?
El protagonista del vídeo señala que el problema no es de capacidad; es de esfuerzo. Esfuerzo también de algunos profesores –también universitarios- que manejan impúdicamente el whatsap en clase con la misma habilidad que los alumnos. Cuando salgáis de aquí –sostiene- la vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas. Aunque parezca mentira, en las mentes abiertas en más difícil entrar a manipular. Hay una vida maravillosa, afirma, más allá de vivir de la prestación por desempleo y las cuatro chapuzas, pero sólo se gana con el esfuerzo que hay que demostrar desde que se es adolescente. Hay que hacerlo por propia autoestima.
Sobre la importancia de las calificaciones (y lo hace en una región en la que costó Dios y ayuda volver a las calificaciones numéricas)- advierte a sus alumnos que si no obtienen la nota mínima no van a dar pena a nadie, quedan fuera y ya está. Te comes con patatas el título de la ESO, dice.
¿Pensáis que si solicitáis una beca fuera de plazo la van a aceptar? ¿Qué pasa con la autorización de las excursiones? A veces se entregan en la misma puerta del autobús. De cada frase larga hay tres palabras que no entendemos. Cuando firméis un contrato estampareis vuestra firma sobre algún documento que puede ser abusivo sin darse cuenta absolutamente.
El video es una motivación provocadora para que, a vuelta de vacaciones, sus alumnos remonten las malas notas de la primera evaluación. Lo más descorazonador es que dispone de poco tiempo porque si llega a junio con una bajo porcentaje de aprobados recibirá la visita del inspector de la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía. No es ninguna exageración. A pocos meses de la ratificación de los malos resultados arrojados por el informe PISA, en Andalucía, en lugar de afanarnos en indagar qué hacen los profesores y gestores educativos de las regiones mejor posicionadas, sólo nos importa el color político de quien allí gobierne. En otras regiones el comportamiento no es muy diferente. Lo más eficaz es mandar al inspector para que ejerza una “presión suave” sobre el director del centro sobre aquellos docentes que se empeñan en calificar con arreglo a los resultados. Efectivamente, lo importante es acunar a los chavales en notas maquilladas que ya la clase dirigente, me refiero a la política, se ocupa de matricular a sus hijos en centros elitistas y bilingües. Y cuando hablo de bilingües me refiero a centros donde no se tienen que fotocopiar de tapadillo los libros de trabajo para poder continuar con la incipiente enseñanza en inglés.

El maestro siempre tuvo en España y en otros muchos países serios, una consideración social extraordinaria. Aún hoy me lo recuerdan quienes fueron alumnos de mis abuelos maternos. En el vídeo se puede encontrar una magnífica explicación para tan alta consideración social. Aparece cuando avisa de que los que quieren que seáis felices desde los 12 a los 16, les importan muy poco lo que os ocurra después. Sin embargo yo, dice el maestro, “Yo he firmado con vosotros un contrato de por vida”.

lunes, 2 de enero de 2017

DOS ROBOS Y UN SOLO ACENTO (José Manuel Cansino en La Razón el 26 de enero de 2016).

Permítanme que comparta con Vds dos breves historias reales aunque un poco teatralizadas. La primera ocurre un día cualquiera, no importa la hora. Suena el teléfono móvil.

-          - Buenos días, le llamo de X, la subcontrata de su comercializadora de electricidad.
-          - Sí, yo llevo robando luz mucho tiempo.
-          - Hemos estado revisando la sala de contadores de su vivienda y …
-          - Sí, tengo un puente hecho.
-         -  … y hemos visto un problema en su contador de luz ¿tendría un minuto, por favor?
-          - Sí, sí. Todo lo que quieras. Yo llevo robando luz cinco años.
-         -  Hemos visto que su contador de luz está manipulado.
-         
(Solapando la alocución del operador telefónico). Más de cinco años. Vamos que me estoy hinchando de ganar dineros. Más de 20.000 euros llevo ya.

-          - Está puenteado ¿no estará robando la luz a algún vecino?
-       - Al vecino no, a Y (la comercializadora de electricidad que –correctamente- indentifica con la empresa generadora de electricidad).
-          - Yo tengo que dar parte a su empresa eléctrica.
-          - ¡Aligérate!
-          - Ya le aviso que si el contador está manipulado esto supone el corte del abastecimiento.
-          - A mí me da igual que lo corten. Lo enchufo por otro lado.



La otra historia comienza a las 8.00 a.m. Suena el timbre de la casa. Entra un tipo bien trajeado, de edad neutra y mirada incisiva. Saluda con un apretón de manos fuerte y estudiado. Nada fláccido.

-        Fulanito de copas; corresponsal del Banco Impune de Panamá.
-        Pase, pase.

El Sr Corresponsal se sienta, cuenta los billetes de 100 euros y los va introduciendo en su maletín. Cierra el maletín y extiende la libreta de recibos. Anota el nombre de su cliente y una cifra redonda. Al poco sale de la casa camino de la avenida donde está la oficina de banca privada con la que trabaja. En la época del boom inmobiliario, para ser tratado como cliente de banca privada había que sumar un patrimonio mínimo de 500.000 euros. Luego, a partir de la crisis de 2008, la cifra bajó mucho hasta una cantidad imprecisa en torno a los 150.000 euros. Para lo que aquí contamos vale imaginar una oficina de cualquier banco español (para esta historia sirve cualquiera de los bancos que Vd conoce).

El empleado le saludó con exquisita cortesía.

-        ¿De nuevo por aquí?
-        Así es.
-        ¿Qué me traes hoy?
-        Otro milloncete.



El empleado anota el ingreso y procede como de costumbre, esto es, en unos minutos ya está transferido el dinero a la cuenta señalada por el propio corresponsal en el Banco Impune de Panamá, de las Islas británicas del canal o de cualquier otro lugar.
El milloncete de euros no va a pagar ni un céntimo de impuestos en España como tampoco paga un céntimo a la compañía Y de electricidad el personaje que confesaba, impúdicamente, tener un puente hecho al contador de luz del vecino.
Hay similitudes y diferencias entre las dos situaciones descritas. La primera historia probablemente la conozca porque corre como la pólvora entre los grupos de ‘whasap’. Al ladrón la han puesto acento andaluz, habla con la gracieta. Se siente impune. Probablemente se jacte de lo que hace entre sus amiguetes litrona en mano. Posiblemente sin saberlo, es un arquetipo, según la teoría del héroe de Thomas Carlyle. Quienes se dedican a estudiar cómo se conforma el imaginario colectivo de las sociedades, nos dicen que el “pícaro” aparece tan rápido en nuestra mente cuando se pregunta por el arquetipo español como un coche potente cuando se le pide a un extranjero que le diga una imagen asociada a Alemania.
La segunda historia no circula por ‘whastap’. Es más sofisticada. Menos chistosa. Tendría un acento neutro. Sin embargo, mueve mucho más dinero que el fraude cometido por el ladrón de luz. Mucho más que todos los ladrones de luz juntos.

El enfoque sicológico del fraude fiscal explica que el fraude actúa como un mecanismo de compensación sicológica para el contribuyente frente a las conductas de quien se corrompe con dinero público o deja de pagar impuestos elevadísimos. Si algo despierta el ladrón de luz en millones de contribuyentes es envidia. Envidia de no poder “puentear” a la Hacienda con la habilidad con la que lo hace su ídolo deportivo o las fortunas que argumentan que lo hacen porque aquí se pagan muchos impuestos. No se equivoquen. Cualquier tipo impositivo, aunque reducido, les parecería exagerado.

sábado, 24 de diciembre de 2016

¿NAVIDAD? EL SUEÑO DE LA RAZÓN PRODUCE MONSTRUOS. (José Manuel Cansino en La Razón el 19/12/2016)

No son los únicos, pero son muchos. No son los únicos, pero no limitan su gesto a quienes comparten su misma Fe. No sólo en Navidad pero sí especialmente en estas fechas, los millones de cristianos del mundo ejercen la Caridad, algo que técnico-económicamente hablando se traduce en millones de acciones redistributivas de la riqueza.



Si buscamos en el argumentario hedonista de la Economía al uso, probablemente no encontremos explicación a la dimensión de esta acción masiva de compartir lo propio con el necesitado. Quizá podamos encontrar una buena pista en los “Ethical Spirits” de la “Caritas in Veritate”; término de inequívoca reminiscencia keynesiana que incluyó Benedicto XVI en su Encíclica de 2009. Si la economía es un campo de desarrollo profesional y personal, y el hombre se realiza dándose a los otros, la economía ha de concebirse como un don a los demás, vino a decir el Papa emérito. Indudablemente lo hacía desde un epistemologísmo crítico con una Ciencia Económica en la que no pocos llevan empeñados desde hace más de un siglo para explicar las decisiones humanas desde sólo la motivación individual de raíz hedonista.
El espíritu crítico, siempre, necesario, ayuda a explicar la parte del Mundo que se mueve gracias a la voluntad de compartir. Un mundo que no cabe en la estrechez del cientifismo de muchos y que hace recomendable libros como el que acaba de publicar Juan Torres, “Economía para no dejarse engañar por los economistas” (Ed Deusto). 
Sin embargo, el propio espíritu crítico no puede quedar atrapado en un racionalismo a ultranza. El concepto de “razón” tiene que ensancharse para ser capaz de explorar y abarcar aspectos de la realidad que van más allá de lo puramente empírico. El mismo nacimiento de las universidades europeas (y de las americanas gracias a la labor de España) fue fomentado por la convicción de que la Fe y la razón están destinadas a cooperar en la búsqueda de la verdad. Son de nuevo palabras de Benedicto XVI en su discurso de 23 de junio de 2007 a los participantes en el Encuentro Europeo de profesores universitarios. Llamativamente palabras pronunciadas sólo unos meses antes de que se boicotease su invitación a participar en la Universidad de la Sapienzia en Roma.
En palabras del que fuese Rector de la Universidad de Sevilla, Joaquín Luque, “hasta el más recalcitrante racionalista reconoce los condicionantes insuperables de la razón, la ciencia y la técnica”. Sólo desde el fanatismo se puede rechazar este pensamiento incluido en su memorable discurso con motivo del 25 aniversario de la creación del Servicio de Asistencia Religiosa de esta Universidad y en el que se extendía señalando que el siglo XVIII, que comenzó con un optimismo desbordante celebrando el triunfo de la razón,  y culminó proclamándola como Diosa y dedicándole numerosos altares, coincidió con los Años del Terror en Francia, época en la que se cerraron al culto las iglesias, pero también las universidades. Pareciera que la razón se nos hubiera desbocado, se nos hubiera ido de las manos. Como –continuaba el profesor Luque- si la borrachera de razón nos hubiera embotado los sentidos, aspecto que Goya refleja magistralmente dibujando cómo “el sueño de la razón produce monstruos”.
Si nos pusiéramos en manos de los estadísticos, nos dirían que la Navidad muestra un “pico” de solidaridad –Caridad para los cristianos-. No es un pico “ñoño”, epidérmico o “lavaconciencias”. Es un pico que anida en las convicciones de quienes incluso debaten duramente con los teólogos. El mismo profesor Torres lo hacía recientemente en su contestación al texto de la Compañía de Jesús “Por una economía global justa. Construir sociedades sostenibles e inclusivas”. Al propio profeta Habacuc le resultaba insoportable el silencio de Dios ante el mal del mundo “¿Hasta cuándo, Señor, gritaré sin que tú escuches, y clamaré a causa de la violencia sin que tú salves? ¿Por qué me haces ver iniquidad y haces que vea tanta maldad? Ante mí sólo hay destrucción y violencia; pleito y contienda se levantan”. En definitiva, la Navidad, como parte de la Fe, y la razón nos ayudan en el camino del conocimiento; un afán que es propio del hombre aunque este pensamiento no permitieron expresarlo a Benedicto XVI en la Universidad de la Sapienzia. Era parte de su discurso pero no le dejaron leerlo.



domingo, 18 de diciembre de 2016

EL DIFERENCIAL DEL PARO ANDALUZ (José Manuel Cansino en La Razón el 11/12/2016)

Ha pasado más de una década desde la publicación del libro “El diferencial de desempleo andaluz” (Ed. Aconcagua) del Catedrático de Economía de la Universidad Pablo de Olavide, Carlos Usabiaga. El título es suficientemente ilustrativo de una característica permanente y definitoria del paro en Andalucía; siempre supera al promedio de desempleo nacional y, salvo en situaciones de gran expansión económica, la diferencia está entre los 8 y los 9 puntos porcentuales. Con datos del primer trimestre del año al que le quedan sólo días, la tasa de desempleo andaluz superaba a la media nacional en un 8.7 % -un diferencial elevadísimo-. Por sexos, la diferencia era menor en el desempleo masculino (7.4) que en las mujeres (10.35).



El estudio del profesor Usabiaga no es el único que ha buscado explicaciones para un problema tan lacerante –los profesores Juan José Dolado, Francisco Gómez, Ignacio García o José Luis Martín, también se han ocupado de ello- pero sí expone de forma didáctica una batería de conclusiones que merece la pena revisar para ver si se registran cambios significativos.
Por ejemplo, de entre las veinte causas explicativas que encuentra para explicar el mayor nivel de desempleo en Andalucía, la primera es el mayor protagonismo de la economía sumergida y el desempleo irregular, esto es, una parte de los entrevistados en la Encuesta de Población Activa responden que no están realizando actividad alguna cuando realmente sí la llevan a cabo. La pregunta es ¿se ha reducido la economía sumergida en esta última década? Los análisis suelen apuntar a que las etapas de crisis económicas son proclives al desarrollo de la economía sumergida.
Otra de las causas explicativas la encuentra en que Andalucía tiene una tasa de población activa más joven que, con los resultados de último Informe PISA en la mano, sigue mostrando fuertes debilidades formativas comparada con la mayor parte de regiones españolas. Diez años después de la publicación del libro que motiva este artículo, la tasa de paro entre los andaluces con menos de 25 años es más de 13 puntos porcentuales a la media nacional (12 puntos cuando se trata de chicos y 15.6 puntos cuando son chicas). La situación cambia marcadamente cuando analizamos a los desempleados con más de 55 años. En ese caso la diferencia entre el paro andaluz y la media española es de sólo 4.9 puntos. Téngase en cuenta que entre 2002 y 2016, la menor diferencia entre las tasas globales de desempleo se alcanzó en 2007. En el primer trimestre de ese año, la media de desempleo andaluza superaba a la española en 4.1 puntos.
La decimosegunda causa para explicar por qué el desempleo regional andaluz supera largamente al promedio nacional la encuentra el autor citado en el “seguro familiar”. Lo explica señalando que los desempleados, especialmente los jóvenes, suelen vivir en un marco familiar que les ampara y en el que suele haber otros perceptores de renta. Entre los efectos de este “seguro familiar” está el de reducir la intensidad de búsqueda de empleo.
Sobre esta última cuestión –no menor- ya nos hemos ocupado en los últimos artículos. Si bien la red familiar ha sido clave para supervivir al drama de la crisis económica, la sobreprotección no suele traer buenos resultados. Cualquier esfuerzo adicional que la Administración realice para facilitar los intercambios de estudiantes con otros países, debe ser bienvenida. Asimismo, hay modelos educativos como el irlandés que ofrecen algunas experiencias que deben ser miradas con interés. Una de ellas es la ‘work activity’ que permite a los estudiantes de cursos finales de la ESO incorporar en su currículum una actividad laboral semanal como parte de su formación. Esto le permite desarrollar habilidades relacionales y niveles de responsabilidad personal fuera del ámbito escolar. La otra particularidad de interés es pedir que desarrollen una ‘pequeña empresa’ (‘mini company’) a todos los estudiantes que estudian Economía en ese nivel educativo.
Precisamente, esta última idea serviría para reducir el efecto de otra de las causas del mayor desempleo andaluz que no es otra –siguiendo el libro varias veces citado- que el mayor peso del sector público en el empleo asalariado. En Andalucía falta espíritu emprendedor. Se demoniza al empresario hasta el punto de haber tenido que reinventar el término ‘emprendedor’ para evitar que quien inicia un negocio se sienta socialmente estigmatizado si se le identifica públicamente como un empresario.

En definitiva, más de una década después de la publicación de este interesante libro, el diferencia de desempleo andaluz no es muy diferente al que teníamos antes de la crisis y muchas de sus causas explicativas siguen siendo válidas.

jueves, 8 de diciembre de 2016

VIAJE A ESPAÑA, VIAJE POR LA VIDA (José Manuel Cansino en La Razón el 5/12/2016)

Hace poco menos de un año se publicó “Personas mayores y solidaridad intergeneracional en la familia”, un imprescindible estudio de los profesores Mª Teresa López, Viviana González y Antonio J Sánchez editado por la ONG Acción Familiar: Es un estudio riguroso que soporta con abundantes cifras la actuación de nuestros mayores como un Estado del Bienestar paralelo que, particularmente en la reciente crisis, realojó en sus casa a hijos y a nietos. Aún hoy hay pensiones que se estiran con una métrica imposible. Es la familia y es el amor sobre la que se cimienta aun cuando la pobreza entró por la puerta. Podemos seguir ensañándonos contra ella o regateándoles un Ministerio de Asuntos familiares precisamente en un país instalado irresponsablemente en su suicidio demográfico, pero la realidad es tozuda, sin la red familiar y social, la crisis reciente, las previas y las que vendrán, son imposibles de superar.



En Economía hay no pocas realidades imposibles de medir. Una de ellas es la Caridad para algunos o la Solidaridad para quienes no incorporan la dimensión transcendente que el primer término conlleva. Por ejemplo, la Contabilidad Nacional que realiza el Instituto Nacional de Estadística cifra en 11.275 millones de euros el gasto en consumo que financian las ONGs, pero en este dato no cabe –porque es inconmensurable- el afecto o las donaciones gratuitas que, por su propia naturaleza, no pasan por el mercado. Este tipo de infravaloraciones en las cifras económicas convencionales es el que subraya el interés del libro al que me refería al comienzo de este artículo.
Cuestionando parcialmente lo anterior hay quienes argumentan que un Estado del Bienestar con más recursos haría menos necesaria la red familiar. Por ejemplo, se sostiene que la posible elusión fiscal millonaria de jugadores de fútbol a paraísos fiscales (el denominado “football leaks”) es un nuevo incentivo a no pagar impuestos. Este incentivo se suma al sentimiento que tenemos los contribuyentes cuando tenemos noticias de las prácticas extendidas de corrupción política. El resultado último son menos recursos para los desempleados –aquí vuelven a aparecer a modo de red nuestros mayores y las ONGs -. También son menores recursos para el resto de servicios públicos fundamentales para los que siempre destacan por la sensibilidad que despiertan; la sanidad y la educación.
Pero con ser esto cierto (más fraude, menos recursos públicos y más necesidad de ayuda familiar), hay un argumento que a mí me parece tramposo. El argumento es pretender una desresponsabilidad familiar frente a quien necesita ayuda porque se la traslada a un Estado hiperpaternalista que al hacer innecesaria la ayuda de los demás, hace también innecesaria la familia. El paternalismo como el veneno, es una cuestión de grado. En su dosis adecuada es una medicina, en una dosis excesiva es letal.
Sin el esfuerzo y la renuncia a la comodidad personal en favor del necesitado, las sociedades acaban fatalmente adormecidas. No quiero decir con ello que el Estado no tenga que asumir su labor protectora del necesitado a partir de los recursos de los contribuyentes. Lo que sostengo es que ese esfuerzo de atención debe ser compartido por quienes conforman el entorno social y familiar del necesitado.
Los hospitales, en sus secciones más duras, son un escenario sin atrezzo para contrastar las dos visiones entorno al asistencialismo estatal. Los hay que todo lo esperan del Estado y los que ponen el énfasis es su propio y abnegado esfuerzo. Por ejemplo, a través de Alejandro y María José, dos de tantos jornaleros de Dios que andan haciendo en bien con rotundo anonimato, he conocido la historia de Rubén Darío Ávalos Flores y de su madre Liliana Flores. En una España en la que el patriotismo del célebre poeta nicaragüense es un perfecto pasaporte al ostracismo, resulta que este niño paraguayo de 11 años mantiene un esperanzador pulso a una enfermedad rara denominada histiocitosis de células de Langerhans, una disfunción del sistema inmunológico que genera multitud de tumores. En una excelente entrevista que le hicieron Pepe Barahona y Fernando Ruso, su madre cuenta que viajaron a España empleando todos sus ahorros en la compra de los pasajes. Fue su particular viaje por la vida. Desde hace años reciben atención en la Unidad de Oncología del Hospital sevillano Virgen del Rocío, uno de los más reputados internacionalmente en los que –y esto lo sé porque lo he visto- hay profesionales que lo mismo publican sus investigaciones en las revistas más prestigiosas que atienden la bolsa de Caridad de su Hermandad.

Naturalmente que para Rubén y cientos de pacientes como él, la sanidad pública es irremplazable pero lo es tanto como su propio esfuerzo de lucha y el de su madre. Llamándose así no es de extrañar su habilidad para la lectura y escritura a tan corta edad. Aprendió a leer con dos años. Acaba de publicar “Sensación de pureza”. Yo lo voy a pedir a los Reyes Magos en http://rubenavalos.com/ . El amor de su madre y el de los voluntarios que trabajan en este hospital y en otros muchos no aparece en la Contabilidad Nacional de España. Si apareciese, España tendría un Producto Interior Bruto inmensamente grande.